1- En mi sillón, un rato por el mediodía escucho un piano con melodías inacabadas de un tal Erik Satie. Sentada, escucho y miro hacia la ventana aquel árbol que, movido, tuerce hacia la izquierda, y mi cabeza va con él... Cabeza torcida como ramas de árbol, sin ningún movimiento libre mas que aquel que ofrece el viento constreñido que sopla, sopla, sopla...agotado.
2- En mi sillón
un rato
por el mediodía
escucho un piano
melodías inacabadas
de Erik Satie.
Sentada escucho y miro
hacia la ventana
aquel árbol que movido
tuerce hacia la izquierda
y mi cabeza va con él...
Cabeza torcida
como ramas de árbol
sin apenas movimiento libre
más que aquel que ofrece
viento constreñido
por el soplo ahogado.
jueves, 15 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
Verano
Calor. No es el infierno sino el aire caliente del aparato del aire acondicionado (cuyo nombre desconozco) que se filtra por las ranuras de mi vieja persiana. No es nada y sigo en mi cama distraída, a la vez tensa. En imaginaciones cercanas al paroxismo: parágrafos, oraciones, frases, una palabra, un fonema, un sonido...
lunes, 5 de julio de 2010
Cómo explicar...
Cómo explicar el Acontecimiento
siendo él mismo por si solo
inexplicable
escondido entre blandos parágrafos
dentro de llanuras blancas
la satisfactoriedad de la confusión
Cómo explicar la espera
siendo ella misma por si sola
pesada, austera, moribunda
ahora miras y te cambian las palabras
el martillo se convierte en martirio
y lo soleado en soledad
Cómo explicar el silencio
si ahora callas
yo lo sé: dimelo ahora
y rompe con lo dicho
o cállate
y nos quedamos con la duda
siendo él mismo por si solo
inexplicable
escondido entre blandos parágrafos
dentro de llanuras blancas
la satisfactoriedad de la confusión
Cómo explicar la espera
siendo ella misma por si sola
pesada, austera, moribunda
ahora miras y te cambian las palabras
el martillo se convierte en martirio
y lo soleado en soledad
Cómo explicar el silencio
si ahora callas
yo lo sé: dimelo ahora
y rompe con lo dicho
o cállate
y nos quedamos con la duda
viernes, 25 de junio de 2010
ON
Y otra vez inspirar...expirar
exploraciones de aire
y música...
siempre la música
http://www.youtube.com/watch?v=dQEmaj9C6ko
exploraciones de aire
y música...
siempre la música
http://www.youtube.com/watch?v=dQEmaj9C6ko
domingo, 20 de junio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
El artificiero
Ya que me parece una difícil tarea hablar sobre alguien que sale de sí mismo para observar i hablar sobre la realidad y poducir visiones sobre ésta y debido a mi poco espacio "pensativo", cito literalmente algunos trozos del libro: "Entrevistas con Michael Foucault". Concretamente dos respuestas que han hecho mover algunos engranajes de mi propio pensamiento:

- Entonces, ¿usted con qué soñaría? ¿Con qué otra escritura?
- Con una escritura discontina, que no tendría conciencia de que lo es y que se serviría del papel en blanco o de la máquina, del portaplumas o del teclado, así, en medio de muchas otras cosas como podría ser el pincel o la cámara. Todo ello pasando velozmente del uno a la otra, una suerte en estado febril y de caos.
__________________________
- ¿De qué le parece que hay que huir en estas preguntas sobre identidad?
- Pienso que la identidad es uno de los primeros productos de poder, de ese tipo de poder que conocemos en nuestra sociedad. Creo mucho en la importancia constitutiva de las formas juridico-político-policiales de nuestra sociedad. ¿No es el sujeto idéntico a sí mismo, con su historicidad propia, su génesis, sus continuidades, los efectos de su infancia prolongados hasta el último día de su vida, etcétera, el producto de un determinado tipo de poder que se ejerce sobre nosotros, en las formas jurídicas antiguas y en las formas policiales actuales?
Cabe recordar que el poder no es un conjunto de mecanismos de negación, de rechazo o de exclusión. Pero los produce efectivamente. Es probable que incluso produzca a los mismos individuos: la individualidad y la identidad individual son productos del poder. Ésta es la razón por la que desconfío de él y me esfuerzo en debilitar en estas trampas. (...)

miércoles, 2 de junio de 2010
Pendiente
Me inclino hacia las palabras mal sonantes y me hago pendiente. Busco en ellas el equilibrio, mi seguridad o algo de lo que no pueda arrepentirme. Las recojo, me las pongo en el pecho mientras intento no caer porque soy cada vez más pendiente. Y ahora, ¿cómo organizarlas? hago malabarismos con ellas hasta que quedan yuxtapuestas en el aire y las voy ordenando. No acaban de convencerme, tan obvias y a la vez tan escurridizas, tan tibiamente mal sonantes.
Veo el trasfondo de cada una de ellas, el trasfondo vertical de mí que soy pendiente, y viene el tormento, la agitación, la impotencia....¡os maldigo he dicho! pero ellas no me escuchan, crecen en mí, yo, que cada vez soy más pendiente. Las cojo y las tiro pero nunca caen por el abismo de mi mentira.
Así pues, decido llevarlas conmigo y las voy diciendo de una en una mientras me alejo de mi forma pendiente y me voy haciendo más llana.
Quizá sólo de esta forma...
Veo el trasfondo de cada una de ellas, el trasfondo vertical de mí que soy pendiente, y viene el tormento, la agitación, la impotencia....¡os maldigo he dicho! pero ellas no me escuchan, crecen en mí, yo, que cada vez soy más pendiente. Las cojo y las tiro pero nunca caen por el abismo de mi mentira.
Así pues, decido llevarlas conmigo y las voy diciendo de una en una mientras me alejo de mi forma pendiente y me voy haciendo más llana.
Quizá sólo de esta forma...
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