miércoles, 5 de enero de 2011


Se oyen primero como un chirrido agudo, luego resuenan y hacen vibrar el suelo. Parecen cerca, luego lejos; rápidos y veloces como un remolino o lentos, pesados, cabreados de tanto pesar que se quedan exhaustos de un plumazo... La vida dicen, la vida y más pedazos de lo mismo que no es nada así que a andar con ellos. Eso es la vida. Y caminar puestos de orgullo o decepción pero finalmente ¿qué queda? pues eso: andar, seguir progresando con este resueno que no percibimos, que obviamos y que, a pesar de ello, nos acompaña siempre siempre hasta que nos detenemos. Es en este momento, cuando ya no queda eco prolongado sino silencio. Ratos detenidos e inmutables. Porque no me creo yo que avancemos en el tiempo mientras estamos quietos ¿para qué? sería obtener un punto menos por ausencia de justificación.
Seria algo así como no tener vida o, lo que es lo mismo, ocultarse en el no-intento.

martes, 4 de enero de 2011

Impertinencias


Quiero que todo el mundo
entre descanso y descanso
me deje respirar bocanadas de humo
salientes del cigarrillo
mantenido por labios artificiales

Quiero que todo el mundo
entre pared y pared
deje de oír mis quejas vertidas
entre estos cuatro ángulos
sostenidos musicalmente

Quiero que todo el mundo
entre palabra y palabra
se deje de tanto vacío inútil
que ya no cabe de tan inmenso
de tan pétreo y apretado

Quiero ser tarde y dormirme.

...ya no siento,
ya no escucho,
sí respiro...

domingo, 2 de enero de 2011

Sin título

Expresar lo indecible
tropezando una y otra vez.

Tropiezos
uno tras otro
mi pie se enreda en el otro pie
tras cada segundo, tras cada toque de piel

Tropiezos
uno tras otro
de las manos en ideas
del sabor a cortejo desapegado

Tropiezo más tropiezo
por la torpeza de los sabios,
la osadía de los intrépidos
y la inconstancia de los vagos

...

No sé mentir
mi cabeza detrás de la puerta
asoma
detrás de la puerta la llave
cierra.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Otras veces



Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.

Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.

Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.


(Ángel González)

viernes, 24 de diciembre de 2010

O

Caigo
a tocar de pies
en el lugar acostumbrado
de las tantas de la madrugada
donde se dice a menudo:
“la noche es un mal mentor”
riéndome yo de esto
y de todo lo que (no) soy.

Digo un NO rotundo,
grande como sus grafías
tercas como la obstinación.
NO rotundo giro de 180º
sobre la duda misma,
detenida en el abismo
de la interrogativa:

¿Borrón y cuenta nueva?
Sin borrón y sin cuenta nueva
con la vida endeudada
en el punto álgido del no-se-qué
de esta noche gélida...

En mi presencia espiral
me convierto en un círculo.

martes, 21 de diciembre de 2010

Color de hoy

Un iris trastornado:
mientras llueve y se empapa la visión veo un alrededor color pálido como esta pared azul pastel.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Huidas

No me queda ya nada más
que una mano temblorosa en la maleta
ajada de miles historias
que ya no reconozco...

Vuelvo a partir.
A sentir la inseguridad
de los días venideros
con nada en los bolsillos
rotos de tanto recordar

Y tanto perderme en olores...
como sal en el agua
¿Y qué gano?
Apilotonados montones
de idas, venidas, avenidas,
de nuevos comienzos,
de nuevos amigos y amantes
en habitaciones cutres de hotel...

Vuelvo otra vez a partir.
Sin querer lo advierto
como instinto personal,
sin las viejas costumbres
de todo origen vulgar.

Volver. Volver. Venir...

¿cuándo venir,
volver a la olor salada
oriunda de Barcelona?