Huecos
días y días
entre huecos
y pasan más huecos
Todo sucede en tus largas pestañas
y en cada punta negra
fonemas invisibles
obstruidos por el pestañeo
Y más huecos
ecos resonantes
sobre tu suave refugio
que aguardan mis huellas dactilares
Nada más que tocarte
Nada más que te comes
mis grandes palabras
Silencio.
Espacio.
Silencio.
Una única mirada.
Huecos, pestañas y silencio
en cada rastro.
Ahí reside la razón
de mi ausencia.
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jueves, 11 de agosto de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
Acontrareloj
fuiste el viajante que tanto miraba detrás de mí
y ahora desciendes como piedra
y ahora, en un choque inminente
Te aprehendo en el momento de la mirada intrépida
sometiéndome a ella y luego el posterior contacto
sometiéndome y aceptando luego la primera palabra
que gira los engranajes que te pensaban acontrareloj
Y te vuelves materia, te vuelves real:
los vientos que te envuelven, tu figura tangible
las palabras que repites....las preguntas que repites
todo absolutamente todo es real
Cuesta imaginarte entonces
cuesta deshacerte de todo lo inimaginable.
jueves, 20 de enero de 2011
Comensales
¿Temes a tu propia voluntad?
¡La temo!
Prosigues sin mayor afán
que una mirada
(?)Interrogante convertido en una
(!)exclamación pronunciada
gritas con recelo
en una mesa para dos
Sonido forzado por la clandestinidad
es fuerte pero solo lo oyes tú
porque tienes un alma desprendida
un alma llena de signos cifrados
esa mirada que habla
en una mesa para dos.
¡La temo!
Prosigues sin mayor afán
que una mirada
(?)Interrogante convertido en una
(!)exclamación pronunciada
gritas con recelo
en una mesa para dos
Sonido forzado por la clandestinidad
es fuerte pero solo lo oyes tú
porque tienes un alma desprendida
un alma llena de signos cifrados
esa mirada que habla
en una mesa para dos.
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martes, 7 de septiembre de 2010
Anónimos
Al pie de una montaña
donde nunca han llegado
se postran ambos ante una ficción
¿Cuándo la convertirán
en realidad anhelada?
piensa en las manos de él
y ahí lo deja
como un punto de inflexión
o un punto de temor...
ya ni lo recuerda
porque tienen en cuenta el inicio
la no vacuidad de sus palabras
la intención, la implosión de significados
aquella concavidad pupilar compartida
de un día cualquiera
Y es cuando se miran
allí debajo de la cima
esperando, esperando, aspirando
la factible revolución.
donde nunca han llegado
se postran ambos ante una ficción
¿Cuándo la convertirán
en realidad anhelada?
piensa en las manos de él
y ahí lo deja
como un punto de inflexión
o un punto de temor...
ya ni lo recuerda
porque tienen en cuenta el inicio
la no vacuidad de sus palabras
la intención, la implosión de significados
aquella concavidad pupilar compartida
de un día cualquiera
Y es cuando se miran
allí debajo de la cima
esperando, esperando, aspirando
la factible revolución.
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